Una de las parejas más sólidas de Hollywood llega a su fin
Nicole Kidman presentó oficialmente la demanda de divorcio contra el cantante de música country Keith Urban, tras 19 años de matrimonio. La noticia fue confirmada por medios como TMZ y People, y marca el final de una de las relaciones más admiradas en Hollywood.
El anuncio llega apenas un día después de que trascendiera su separación, una situación que, según allegados, no fue inesperada. “No ha sido un secreto, llevaban tiempo viviendo separados”, reveló una fuente cercana a la pareja.
Los motivos detrás de la separación
Según Daily Mail, los problemas principales giraron en torno a la falta de intimidad y el distanciamiento causado por sus agendas laborales. Kidman, de 58 años, se encontraba filmando en Londres la secuela de Practical Magic (1998), mientras Urban, de 57, seguía de gira con su High and Alive World Tour desde mayo.
“Keith nunca ve a Nicole, ya sea porque ella está filmando o él está de gira”, señaló un informante, destacando que la falta de cercanía terminó por fracturar la relación. Aunque la actriz intentó salvar el matrimonio, Urban ya había dado el paso de mudarse a una nueva residencia en Nashville a inicios del verano.
El apoyo familiar de Nicole Kidman
La actriz no deseaba llegar al divorcio, pero finalmente se vio obligada a dar ese paso. Su entorno familiar ha jugado un papel crucial en este momento, especialmente su hermana Antonia, quien se ha convertido en un pilar de apoyo. La muerte de la madre de Kidman en septiembre de 2024 también habría sido un golpe que profundizó la crisis personal y matrimonial de la intérprete.
Una historia de amor que marcó a Hollywood
Nicole Kidman y Keith Urban se conocieron en enero de 2005 durante la gala G’Day USA en Los Ángeles. Cuatro meses después tuvieron su primera cita y en junio de 2006 se casaron en una ceremonia íntima en Sídney, Australia.
Durante casi dos décadas, fueron considerados una de las parejas más estables del espectáculo. Tuvieron dos hijas en común: Sunday Rose, de 17 años, y Faith Margaret, de 14. Kidman también es madre de Bella (32) y Connor (30), adoptados durante su matrimonio con Tom Cruise.
Un matrimonio bajo presión
El paso del tiempo, las giras internacionales de Urban y las exigentes filmaciones de Kidman fueron desgastando su vínculo. Según allegados, el cantante llegó a expresar que no se sentía feliz, pues la relación se había convertido en una rutina sin cercanía emocional.
A pesar de los esfuerzos por mantener contacto diario, la distancia se hizo insostenible. Finalmente, la actriz australiana decidió dar por terminado legalmente un matrimonio que había celebrado sus 19 años en julio de este mismo año.
