La creadora de contenido Aída Victoria Merlano acusa a su expareja, el empresario agropecuario Juan David Tejada, de haber retenido el porcentaje de la finca que ambos adquirieron durante su relación. En publicaciones compartidas en su cuenta de Instagram, Merlano divulgó fragmentos de una conversación en la que pide la escrituración de la propiedad y evidencia que, a pesar de haber aportado fondos, la escritura no se encuentra a su nombre.
Detalles de la acusación patrimonial
Según los pantallazos publicados por Merlano, la finca fue comprada en conjunto, pero él nunca procedió a formalizar la escritura a su nombre. Ella plantea que aportó económicamente al negocio, mientras él le respondió: “Verifica bien el avalúo… escrituramos”. Posteriormente, Merlano le escribió: “¿Cuándo paso los datos para mandarles el dinero y hacer el avalúo?”, a lo que Tejada no dio una fecha concreta.
En los mensajes, Merlano afirma que durante su embarazo realizó trabajo remunerado hasta la semana 38 y lo usó para pagar la finca. Agrega: “Le robó 40 millones a la mamá de su hijo embarazada, mientras estaba en embarazo”. Estas declaraciones se producen en medio de una ruptura tensa entre ambos, marcada por reclamos públicos y filtraciones de conversaciones privadas.
Contexto de la relación y ruptura
Merlano y Tejada compartían una relación sentimental y son padres de un hijo llamado Emiliano. La separación se confirmó semanas después del nacimiento, y desde entonces la influencer ha denunciado la falta de apoyo emocional y financiero por parte de su expareja. En otro episodio, publicó chats donde acusa a Tejada de entrar en actitudes agresivas frente al menor.
La disputa patrimonial se suma a un contexto mediático complejo: la barranquillera enfrenta atención pública por su vida personal, mientras el empresario es conocido en el ámbito rural por su actividad ganadera.
Reacción de Juan David Tejada y estado actual
Hasta el momento de la publicación del reportaje de Infobae, Tejada no había emitido una respuesta pública formal a las acusaciones sobre la finca. En conversaciones anteriores, según otros reportes, había formulado refranes evocando que “arriba hay un Dios que todo lo ve” ante acusaciones de su expareja.
Implicaciones legales y patrimoniales
El reclamo de Merlano apunta a una verificación del avalúo de la finca, la división de la propiedad o la devolución del dinero aportado. Ella exige claridad sobre la escritura y participaciones económicas. La falta de formalización a su nombre revela un riesgo patrimonial para la influencer, quien asegura haber contribuido económicamente al bien.
Por su parte, la falta de escrituración retrata un escenario legal en el que la definición de derechos sobre la finca dependerá de los documentos, aportes y acuerdos previos, si los hay.
El impacto mediático del caso
El incidente se desarrolla en un entorno de alta exposición mediática. El hecho de que una figura pública utilice redes sociales para divulgar mensajes privados y acusar a su expareja introduce la disputa en el ámbito del entretenimiento y el escándalo público. Al mismo tiempo, la situación pone énfasis en la seguridad patrimonial que debe tener alguien con ingresos desde contenido digital, especialmente tras una ruptura.
La acusación de Aída Victoria Merlano a Juan David Tejada por el presunto robo del porcentaje de la finca que adquirieron en conjunto llega como un nuevo capítulo de su conflicto personal y patrimonial, con potenciales repercusiones legales y públicos que siguen atentos a sus gestos.
