Bukele nombra militar ministra y exige disciplina escolar
El presidente Nayib Bukele designó como secretaria de Estado del Ministerio de Educación de El Salvador a una oficial del Ejército, la capitana Karla Trigueros, el 14 de agosto de 2025, marcando un giro notable en la política educativa nacional. La funcionaria tiene formación médica y experiencia destacada en tareas logísticas durante la pandemia.
Memorando clave para implementar el orden
En uno de sus primeros actos como ministra, el 18 de agosto, Trigueros difundió un memorando dirigido a los directores de todos los centros públicos. En él, estableció nuevas medidas disciplinarias que entraron en vigor el 20 de agosto:
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Recepción personal de los estudiantes en portones de ingreso.
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Verificación de uniforme limpio y ordenado.
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Corte de cabello adecuado y presentación personal correcta.
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Ingreso en orden acompañado de un saludo respetuoso.
Los directores deberán convertirse en ejemplos de civismo y disciplina, y el incumplimiento se considerará una falta grave con consecuencias administrativas.
“Lunes cívicos”: obligatoriedad patriótica semanal
El 21 de agosto, se emitió el Memorándum N.º 05-2025, que establece los mencionados “lunes cívicos”, actividades obligatorias en todos los centros escolares públicos a partir del 1 de septiembre:
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Formación en orden y disciplina.
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Izamiento del Pabellón Nacional.
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Entonación del Himno Nacional.
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Oración a la Bandera.
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Presentaciones estudiantiles sobre figuras históricas.
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Retiro formal del Pabellón Nacional.
Cada escuela recibirá un fondo de 300 dólares para insumos como banderas y guantes para el abanderado.
Reconfiguración autoritaria del sistema educativo
La llegada de una figura militar a la cartera se ha interpretado como parte de una tendencia de militarización educativa. Karla Trigueros, con formación sanitaria y militar, se alineó con la postura del presidente Bukele de transformar radicalmente el modelo educativo, enfatizando disciplina, orden y patriotismo.
Críticas e impacto en la comunidad educativa
Organismos como el Frente Magisterial Salvadoreño han denunciado que estas políticas contravienen los principios de una educación democrática y plural. Las exigencias en apariencia física, la militarización y los riesgos de privatización del sistema educativo han sido señalados como problemas preocupantes.
Estas medidas técnicas y simbólicas refuerzan el control institucional en las escuelas públicas salvadoreñas, marcando un cambio profundo en el enfoque educativo y el papel de la disciplina como eje central.
