Imágenes inéditas del sicario delatan apoyo logístico en el atentado contra Uribe
Un video recientemente divulgado reconstruye con mayor precisión el atentado contra el senador Miguel Uribe Turbay, ocurrido el pasado 7 de junio en Bogotá. Las grabaciones muestran cómo el sicario —un adolescente de 14 años— fue escoltado por al menos tres cómplices antes de perpetrar el crimen, revelando una estructura criminal más elaborada de lo que inicialmente se asumía.
Apuntes clave de las grabaciones
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El menor no actuó solo: cámaras revelan la presencia de tres individuos que facilitaron su desplazamiento hasta el sitio del ataque.
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Uno de los acompañantes fue identificado como el responsable de entregarle el arma, mientras otro manejaba la motocicleta usada, apoyados por personas que vigilaban la escena.
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En su declaración, el sicario implicó el nombre de un entorno local de narcotráfico, describiéndolo como “el man de la olla”, lo que sugiere un vínculo con estructuras criminales del sector.
Avances de la investigación y contexto
La Fiscalía ha detenido ya a seis personas, entre ellas el adolescente asesino, alias “El Costeño” (coordinador logístico), un conductor y la mujer que entregó el arma, todos imputados por tentativa de homicidio agravado y porte ilegal de armas. Además, el análisis balístico reveló que la pistola fue modificada para disparos en ráfaga con balas recubiertas especialmente para causar mayor daño.
Este atentado conmocionó al país por involucrar a un menor en un intento de magnicidio —una etiqueta profunda en la memoria histórica de Colombia tras la violencia política de los años noventa, que cobró la vida del senador Uribe Turbay el pasado 11 de agosto.
Implicaciones y relecturas
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El uso de un menor y el respaldo de varios cómplices indican una acción premeditada y con respaldo criminal, no un acto aislado de fanatismo político.
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La Fiscalía sostiene que este ataque fue de naturaleza política, lo que eleva el caso a un escenario con implicaciones institucionales y de seguridad pública.
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En este contexto, expertos jurídicos advierten sobre la urgencia de revisar protocolos de protección a candidatos y senadores, y ponen en duda la suficiencia de las medidas tomadas tras los hechos.
