El presidente de Colombia, Gustavo Petro, afirmó este lunes que el Tratado de Libre Comercio entre Colombia y Estados Unidos (TLC) está “suspendido de facto” debido a decisiones del Gobierno de Estados Unidos. Según el mandatario, la imposición de aranceles del 10 % por parte de Washington constituye una violación al acuerdo.
Aranceles al 10 % y ruptura del acuerdo
Petro señaló que “el TLC está suspendido de facto y por decisión unilateral del Gobierno estadounidense. Al poner aranceles de 10 %, ya se violó el tratado”. Según él, las antiguas preferencias arancelarias aplicadas a Colombia quedaron anuladas, lo que deja al país libre para explorar otras alternativas comerciales.
El presidente sostuvo que no corresponde a Colombia declarar la suspensión formal, sino que fue el Gobierno de EE.UU. quien “rompió unilateralmente” el trato. “Están rotas unilateralmente por EE.UU., no por nosotros”, dijo.
Consejo de ministros para definir la respuesta
En respuesta a la crisis, Petro convocó un consejo de ministros en la Casa de Nariño, al que asistirán la canciller Rosa Villavicencio, el embajador en Washington Daniel García‑Peña, el ministro de Defensa Pedro Sánchez, y otros altos funcionarios.
En ese encuentro se revisarán los decretos que definen la posición colombiana: “el Ministerio de Comercio tiene los decretos que aún no firmo, con una posición colombiana en defensa del trabajo nacional y de la vida de la humanidad”.
Diplomas tensionados con Washington
La declaración de Petro surge en un contexto de fuerte tensión diplomática entre Colombia y EE.UU. El exmandatario Donald Trump calificó a Petro de “líder del narcotráfico” y anunció la suspensión de la ayuda estadounidense al país.
Asimismo, el embajador colombiano fue llamado a consultas, lo que eleva el nivel de la disputa bilateral. Además, los expresidentes Álvaro Uribe Vélez y Andrés Pastrana solicitaron al presidente dar claridad sobre su relación con el presidente de Venezuela, Nicolás Maduro.
Impacto comercial y diplomático
La supuesta ruptura de facto del TLC puede tener amplias implicaciones: Colombia perdería no solo acceso preferencial al mercado estadounidense, sino que abriría la puerta a represalias arancelarias más severas.
El asesor económico de Trump, Kevin Hassett, declaró que no hay un anuncio inminente de nuevos aranceles, aunque la incertidumbre persiste.
¿Qué sigue para Colombia?
El presidente sostuvo que explorarán nuevas rutas comerciales y alianzas: “Tenemos todo el mundo por delante, trabajemos por recorrerlo, entenderlo y seducirlo”, afirmó.
Durante el consejo de ministros se espera que se definan acciones concretas para proteger la industria nacional, el empleo y la soberanía comercial, mientras la relación con EE.UU. sigue en un punto de inflexión.
La decisión de revisar urgentemente la situación del TLC evidencia que Colombia se prepara para un cambio de rumbo en su estrategia de comercio exterior y relaciones diplomáticas, tras la declaración de Petro sobre la suspensión de facto del acuerdo.
